¿Vegetariana, Vegana o Plant-based?

Cada vez que salgo a comer con alguien, al momento de pedir la comida las personas asumen que soy vegana. El cuestionamiento sobre que tipo de proteína como, se vuelve parte del tema.La realidad es que me considero plant-based (basado en plantas), NO vegana. Al parecer es un término nuevo para muchos, por lo que me es más fácil decir que soy vegana cuando estoy en una reunión o en un restaurante.Hoy como para mantenerme sana, los alimentos que ingiero son para nutrirme. El llevar un estilo plant-based en mi alimentación, se resume en el consumo de vegetales, frutas, leguminosas y granos integrales. Cocinando en casa, tengo eliminado cualquier producto proveniente de animales (carne, pollo, puerco, pavo, búfalo, pescado, lácteos, quesos), así como aceites, azúcares, harinas blancas y productos procesados. La flexibilidad de ser plant-based, es que si algún día llego a comer algún producto “prohibido” en mis estándares, no pasa nada. Me doy permiso de tener excepciones cuando salgo o estoy de viaje; y sólo de vez en cuando.

Las diferencias son las siguientes, mismas que yo misma entendí, hasta el momento que cambié mi forma de alimentación.

 

Vegetarianismo
No comen carne, pollo o pescado, pero si pueden incluir huevos, yogur o leche – por ser productos animales que no ocasionan la muerte del mismo.

Veganismo
Es un estilo de vida que rechaza el maltrato de los animales en cautiverio. Es excluyente de cualquier producto de origen animal, incluyendo ropa o accesorios hechos a base de piel o lana.

Plant-based
Es un estilo de vida que busca que todo aquello que ingieras sea para nutrir tu cuerpo y tus órganos. Evita los productos de origen animal por sus grasas saturadas (favorecen el aumento de niveles de colesterol); los lácteos por su contenido de caseína (promotor de tumores y cáncer); harinas blancas (sus carbohidratos son absorbidos rápidamente el cuerpo y provocan un aumento brusco de los niveles de glucosa en la sangre); los aceites por ser una fuente de calorías vacías, que al igual que los productos procesados, no aportan ningún valor nutricional al cuerpo.

Hoy llevo 18 meses con éste nuevo estilo de vida en mi alimentación, y sólo puedo decir que me siento más energética y ligera. Mi paladar ya está acostumbrado a muchos sabores que antes no conocía y ni sabía que existían. Comiendo de ésta manera, no nada más ayudo a mi salud (incluyendo la dental), sino también a los animales y al planeta.

 

Enchiladas Suizas de tinga de zanahoria con una picosita salsa verde de poblano y crema de nuez de la India, del restaurante Los Antojos del Alma en la ciudad de México.

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